Oroíña — El agua no puede apagar todas las llamas
Segunda parte de «La historia de Oroíña»
Ni toda el agua del mundo podía apagar la bola de fuego que ardía en el centro de lo que sería la Tierra. El Creador arrojó apresuradamente un montón de tierra sobre ella con la esperanza de apaciguarla.
Water Can't Extinguish All Flames
No amount of water could extinguish the fiery ball that burned at the core of what would be Earth. A heap of dirt was hastily thrown upon it by the Creator in hopes to pacify it.
